La escuela telesecundaria “Agustín Yáñez” se encuentra ubicada en la localidad de San Antonio Alpanocan, en el municipio de Tochimilco a 2100 metros de altitud, es el último rinconcito del estado de Puebla, que se encuentra entre las localidades de Hueyapan y Tetela del Volcán del estado de Morelos, en la zona de riesgo del Volcán Popocatepetl; esta comunidad es rica en recursos porque cuenta con bastante agua para abastecer a sus 2654 habitantes, tienen gran variedad de vegetación como oyamel, cedro, ocote, durazno, perón, tejocote, aguacate, manzana, zarzamora, míspero, erizo, higo, etc., la gente aquí se dedica a sembrar maíz, frijol, aba, calabaza y todo lo que se pueda, ya que la tierra es muy fértil, a hacer artículos artesanales como canastas, chiquigüites, etc., y a la comercialización de los productos que la tierra les da, además también tienen variedad animal como el armadillo, ardillas, coyotes, conejos, liebres, pájaros carpinteros, etc. Algunas especies las podemos observar ahí en la escuela, ya que nos encontramos a las afueras del pueblo, rodeados de arboles, cerros y animales. En este hermoso lugar las familias aun son muy numerosas por ello nuestra institución brinda servicio a 175 estudiantes, repartidos en dos primeros, dos segundos y dos terceros.
Sin embargo, este hermoso ambiente libre de smog y rico en todo podría verse muy severamente dañado por el ser humano, porque aquí los alumnos y sus familias consumen en exceso, derrochan los recursos, tiran deshechos tanto orgánicos como inorgánicos en las calles, en el rio, en las barrancas y lo peor los queman, piensan que porque no se ha terminado su riqueza natural nunca va a suceder, sin embargo, en los últimos años, han afectado y se ha disminuido el caudal del rio, las cosechas ya no se dan tan fácilmente, los árboles frutales si dan, pero no como antes y se han visto algunos en la necesidad de emigrar.
En este aspecto dentro de esta escuela no ha habido ningún proyecto para hacer conciencia y cambiar esa forma derrochadora y consumista de la comunidad, por ello, creo que no es tarde y es momento de empezar a cambiar para poder el día de mañana seguir disfrutando del maravilloso lugar que tienen, donde de un árbol a otro vez una ardilla pasar, sin necesidad de asistir a un zoológico, para poder seguir estirando la mano y poder saborear un dulce durazno y poder consumir el agua del manantial.
La labor de este proyecto es cambiar ese mal hábito que tienen los alumnos del primer año grupo “B” de arrancar las hojas de la libreta y tirarlas sin usar o las hojas tamaño carta u oficio que utilizamos para trabajos que integramos en una carpeta y que tiran en la calle, patios o cualquier lugar al final de cada ciclo escolar, concientizarlos porque aunque saben de dónde sale no saben a ciencia cierta de todo el proceso que se lleva a cavo para que ellos cuenten con este material.
Para ello, por medio de proyecciones, diapositivas en PowerPoint, videos, viajes virtuales a lugares donde están haciendo algo por nuestro planeta, etc., se implementara un taller para hacer papel de forma artesanal, se creará un blog que visitaran, mandaran sus trabajos vía correo electrónico, que aunque algunos tienen conocimiento y otros ya los manipulan, es la primera vez que los utilizaran con un fin educacional y medioambiental.
Como lo que hicieron en la Universidad de Sevilla España, que se dieron cuenta en primer lugar de que desde 1975 existía ya la preocupación por formar al individuo en un mínimo de competencias y capacidades medio ambientales y en segundo, que las TICs son un elemento de impulso y desarrollo de las sociedades, entonces se dieron a la tarea de desarrollar diferentes producciones como videos, multimedias y acciones a través de internet que se han puesto al servicio de centros educativos con la finalidad de desarrollar habilidades, capacidades, asimilación de conocimientos y modificar actitudes.
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